viernes, 16 de mayo de 2008

LLEGAR Y BESAR EL SANTO.

Por fin me toca comentaros un poco por encima mis vivencias de este fin de semana…. Agotador fin de semana.

Tras levantarme a una hora poco prudencial para ser un sábado corriente, cargar el coche hasta arriba como si fuera un contrabandista y realizar el trayecto Alcázar-Ciudad Real, llegamos la primera avanzadilla al estudio de grabación.

Héctor, María y un servidor, algo cansadillos por el viaje (si, ya sé que el viaje apenas dura una hora, pero llevaba en mis espaldas una media de 150 Km. Diarios, sin exagerar), comenzamos a descargar “X” trastos que lleva mi batería….

Es curioso, yo nunca he contado las “X” cuerdas o trastes que tiene una guitarra o un bajo, ni las “X” teclas de un piano. Bueno, como decía, tras las presentaciones oficiales, y prácticamente sin pestañear fuimos al tajo.

Lo primero que me encontré fueron dos aparentes problemas:

1º: la “pecera”, esa habitación convenientemente aislada y acústicamente preparada para una óptima producción del sonido, era sensiblemente pequeña para albergar mi batería con sus “X” elementos. Felizmente, no hubo problema porque quedó espacio de sobra (los percusionistas y baterías siempre hemos jugado bien al “tetris”), incluso para colocar un trípode para la cámara que grabara todo las tomas para regodearme en ese “autoconcepto” del cual últimamente tanto hablan algunos…

2ª: no quiero ser escatológico, pero todos mis amigos saben que yo sin unos aseos cerca me pongo muy nervioso…. Aunque no se me caen los anillos, porque al fin y al cabo, llevo el campo en las venas y por supuesto, la vendimia ha sido parte de mi vida, con todas sus consecuencias.

En fin, después de montar la batería, y comerme muy gustoso un bocadillo de lomo con tomate, que por cierto…. No es que se me haya acabado la dieta, sino que veía que lo que se me venía encima iba a necesitar un “plus” calórico. Como decía después de montar comenzó ese “insufrible” proceso que es ecualizar la batería. Toda la mañana se fue en encontrar un punto de partida más o menos satisfactorio en cuanto al sonido del instrumento. Pienso que hemos logrado un sonido bastante digno con mucho potencial. No creo que llegue a sonar como los Cd´s de mi tartera de Dream Theater, pero se acerca bastante al sonido que quiero conseguir.

Como veo que me estoy excediendo en el espacio, dejo el resto para otra intervención.

Un abarazo.

Francisco, batería en barbecho.

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