domingo, 25 de mayo de 2008

KRYPTONITA

Merece la pena precisar detalles que van surgiendo. Francisco dejó caer mi “afición” por el líquido y gaseoso elemento llamado cervezaca y del uso que estoy haciendo del mismo en esta grabación. No lo puedo negar, es totalmente cierto. Tampoco puedo negar que los nervios atenazan mis ligamentos en el estudio y tengo, digamos, propensión a “engancharme” en ciertos pasajes, normalmente patrones rítmicos en los que la precisión milimétrica da todo el sentido al fraseo musical… Claro, en estas partes, imaginaros una guitarra grabada con el parkinson nervioso mientras la claqueta, como bien dice Francisco, mantiene su letanía sin esperar ni a su puñetera madre.

En esas circunstancias cada cual debe encontrar su inspiración, en mi caso la estoy encontrando en un par de birras y la tranquilidad del campo de amapolas del que está rodeado el estudio (insertaré foto brevemente). La soledad obligada, y también buscada, ayuda y mucho. Razón: creo que tener a mucha gente expectante escuchando mientras grabas es mi kryptonita, me encoge la voluntad y la capacidad de ejecución. También está ayudando que estamos grabando fuera de la pecera (como habéis visto en las fotos) eso descarga de emociones contraproducentes el proceso de grabación de mis guitarras.

Por otro lado, el buen rollo con Álex y Gude permite sentirse como en los ensayos, cosa que le quita “ceremoniosidad” (no encontraba otro palabreo) al tema de la grabación y me suelta la muñeca.

Ahora, la cerveza ayuda a estirar los músculos y es que, en el fondo, soy como Popeye más que como Superman, y necesito espinacas (o cerveza) para alinear los planetas y ponerlos en frecuencia.



Desde el grupo de desintoxicación anónimo, Héctor.

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