Hola amigos en la sombra. En esta ocasión os voy a contar como se desarrolló el proceso de grabación que tuve que afrontar hace dos fines de semana.
En el anterior post os adelanté como fueron mis primeras impresiones y los momentos previos a la grabación, es decir, montaje de la batería y posterior ecualización. Mi buen amigo Héctor, que define como insufrible ese proceso, debería escucharse cada vez que pulsa su “Wha” que es lo más parecido a el sonido que emite un gato al ser despellejado. No todos tenemos las mismas percepciones. Me explico. Quizás el escuchar durante media hora el “Boom…..Boom…..Boom” del bombo no sea agradable para unos oídos “profanos”, pero es algo que para quien pulsa los pedales es pura rutina. En fin, no voy a entrar más al trapo que tan habilidosamente agita mi compañero.
Como decía, después de ecualizar y de una gran comida llena de valiosos nutrientes (comida china), comenzamos la grabación. Se me ocurrió que para empezar, y como Héctor no iba a estar el domingo, podría comenzar con la canción apodada como “Musemio”, por sus relativos parecidos en cuanto a sonido y “groove” al grandísimo grupo Muse. Un día voy a comentar el tema del título provisional de nuestras canciones, que con ello hay para un post entero. En fin, siguiendo con el tema: esta canción tiene un efecto de guitarra que hace que la nota tañida suene a ritmo de semicorcheas alternando con su octava descendente (creo). Lo bueno: suena de miedo. Lo malo: si no le das a la cuerda en el momento preciso, reproduce un ligero desfase rítmico que descuadra todo el ritmo. Pues bien, a Héctor le pudo la presión. El pobre necesitó emular a aquellos rockeros que necesitaban la ingesta de alcohol para matar al demonio interior. Bueno, realmente solo se tomó tres cervezas, pero todo ese cóctel de nervios y pan líquido fue suficiente para que en ciertos momentos entrase en “lagartijo mode”. Por mi parte, la canción se me puso cuesta arriba, debido a la complejidad de ciertas secciones y de la ejecución de ciertos “breaks”.
Finalmente quedé relativamente satisfecho con el tema y pasé a grabar “Presentir”, canción que está lejos de batir el record de “tema grabado más veces”, que ostenta “Semilla Oscura”. Por cierto, a quién conteste primero con corrección a la pregunta ¿Cuántas veces se ha grabado la canción Semilla Oscura?, se le obsequiará con un cd dedicado de nuestro anterior disco de estudio “Sed”. Me arriesgo a sufrir las iras de mis compañeros al no informarles de dicho “concurso”, pero… es lo que hay.
En fin, para terminar, solamente comentaros como el de agotador este proceso, no solo cansa físicamente. La psique acaba hecha papilla, como si Benjamin Linus hubiese jugado con ella un ratito. La claqueta debe ser tu amiga, estar contigo en estos momentos decisivos, pero a veces es mala, no te comprende, no se ajusta a tu personalidad, no te espera cuando llegas tarde, ella no te escucha, pero si tú no la oyes estás perdido…
Espero no haberme extendido mucho. Nos vemos en las sombras, compañeros de la noche….
No os perdáis la próxima entrega….
Fran Urich.
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2 comentarios:
Mmmmmmm ¿42?
Pues yo creorl que la habéis grabadorl 4 vecerrrs.
Qué potito lo de "la nota tañida"... veo que en tu velludo y sincopado pecho anida un senblible suitjart.
Saludos desde pamplonarrrr, ciudad del vicio sacrorl.
Pedalboy.
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