Parece que estoy con los juegos de palabras algo encasquillado, pero es que cuando los acontecimientos se precipitan es complicado pensar más de lo justo y necesario.
Como el anterior post ha sido una especie de reportaje gráfico del proceso de grabación de las guitarras y no había nada de “paja”, nada de “chicha”, pues ahora vamos a poner negro sobre blanco un poco de esos momentos.
El finde empezó como se suponía, con Dani entrando en calor progresivamente, metiendo las distorsiones. No se dio mal, se avanzó con moderada velocidad y parecía que a la tarde del sábado comenzaría con las mías, pero no pudo ser. Después de comer tuvimos que dejar la grabación hasta el lunes.
Retomamos con Álex, que para mí fue el primer contacto en estudio con él. Miento, realmente el segundo ya que estuvo en la sesión de ecualización de Dani el miércoles pasado. Antes de eso su aportación a la grabación fueron las gloriosas cortinillas de Francisco y los Temple Blocs (o como juardamors se diga), es decir, los últimos coletazos de las sesiones que va describiendo Fran “claqueta man” en sus intervenciones del diario.
Tras unas primeras chuflas indicando lo agotador de ese domingo con las cortinillas, para ablandar el carácter, Dani terminó sus guitarras rítmicas y escuchamos las tomas de todas las canciones para asegurar la precisión de las ejecuciones. Efectivamente, viendo el nivel de detalle en las escuchas que estábamos alcanzando tuve que recurrir al “líquido de oro” para templar los ánimos ante la perspectiva de empezar a grabar. El efecto fue el deseado, empecé a media mañana y para las tres y media había grabado tres temas completos y los habíamos escuchado al milímetro (eso quiere decir primero mis tomas en solitario y luego con las de Dani para comprobar que estaban sincronizadas las guitarras). Quedan tres por meter, que haré en unas horas, hoy mismo.
¿Impresiones sobre el sonido? No quiero lanzar las campanas al vuelo, pero la batería se grabó bien o mejor que bien, Álex va puliendo las ondas (es algo así como que va dándole cera a las pistas de la batería) y hemos grabado una distorsión de guitarra que tiene un crujor que hace temblar a los escrotos más curtidos … no puedo ser más preciso … pero tiene buena pinta … en la mezcla se definirá todo, pero vamos construyendo sobre seguro, sin errores y con las ejecuciones bien hechas.
Simple y llanamente, Héctor.
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